Por Hilario Ramirez
Hay una pieza musical de ritmo salsa titulada Deseos, la cual es interpretada por el reconocido cantante de ese género, Raulin Rosendo.
Las letras musicalizadas cuentan una historia de una chica de barrio que solía desplazarse tongoneando su lujuria corporal de inalcanzable conquista. Desgraciadamente la suerte le hizo sucia jugada cuyos resultados la llevaron a un centro de diversión nocturna donde aquel que la deseaba ya podía acceder a sus guardadas pasiones a bajos costos.
Los versos cantados trasladan el pensamiento hacia la conceptualización de los bajos instintos.
«Pensaba que el amor no reinaba en castillos de oro y esmeralda, sino adentro, en el alma».
Nada más parecido a los narcóticos discursivos en mareados argumentos de políticos que buscan evadir responsabilidades.
Cuando un político afirma contar con las mejores intenciones, está mintiendo. Cuando una autoridad reitera en cualquier escenario de manipulables auditorios, les tengan confianza en saber que a favor de ellos quien diserta un determinado tema de interés nacional, posee los mejores deseos, está divorciándose de su rol gerencial.
La ineptitud ministerial del gobierno Abinader, han construido el lisonjero discurso con el religioso culto al arrodillamiento de fé sobre las «buenas intenciones y deseos del presidente de la República».
Las políticas públicas no se agendan sustentadas en estructuras ficticias de esperanzas muertas resaltadas por intenciones, sino determinadas a realizarse tras previos estudios de factibilidad.
El deseo es un estado mental que impulsa a una persona a querer, anhelar o buscar algo. Es una actitud que refleja preferencias específicas para satisfacer necesidades básicas o emocionales.
El ministro de trabajo, Eddy Olivares puntualiza los grandes deseos e intenciones favorables al colectivo, que guarda el presidente Abinader en su forma de gobernar.
A lo cual puede calificarse como emociones políticas de elevados instintos, debido a que esos deseos se aposentan en un área cerebral confluyendo con elucubraciones de calculadas soluciones sociales.
Sin embargo no podría una sociedad probar sus aspiraciones cambiantes, si aquellos gestores elegidos por ella para su compromiso de administrar la calidad de ingreso y gastos de capitales del Estado, modifica esas responsabilidades ejecutiva por la letanía doctrinal que busca responsorio de una intención y un deseo que jamás nadie podra tocar, porque pertenecen al campo imaginario.
La expresión bajos instintos hace referencia a los impulsos, deseos o emociones más primitivos del ser humano. Se asocia con conductas guiadas por el deseo carnal, la agresividad, el egoísmo o el ansia de poder, las cuales suelen carecer de control racional o moral.
A diferencia de los elevadados instintos, los cuales adquieren una dirección y dimensión alejada del interés sexual.
El término «elevados instintos» se refiere a las inclinaciones, impulsos o motivaciones nobles y refinadas del ser humano. Describe una naturaleza orientada hacia el bien, caracterizada por la empatía, la generosidad, el altruismo y el deseo de superación moral y espiritual, elevándose por encima de los impulsos meramente básicos o egoístas.
Suena bonito, pero las personas cuando forman membresía de una colectividad, debe cuidarse de empalagable discurso que ante tentaciones de hermosura, los pongan a dormir el sueño eterno; pues lo bonito es expresado por quien busca estafar, por quien pretende conquistar la apertura de otras puertas donde hay escondido el tesoro de la inocencia.
La retórica articulada con deseos e intenciones, automatiza la remisión de una partitura musicalizada hacia el Olimpo de los dioses.
El Monte Olimpo es la montaña más alta de Grecia y, según la mitología, el hogar sagrado de los doce dioses olímpicos. Erigido como el centro del universo divino, desde allí los dioses principales, liderados por Zeus, dirigían los destinos de los mortales y controlaban distintos aspectos de la naturaleza. La Morada de los Dioses. En la mitología griega, la cima del monte Olimpo era un lugar inaccesible y franqueado por nubes.
Ante el insistente manejo mareable de intenciones y deseos a crear calidad de vida ciudadana, el pueblo quedará franqueado por las altas nubes que lo dejarán cautivo.
«palabras de Dios, te alabamos Señor»
Es la frase enigmática más pronunciada en cultos de ideología cristiana, cuya aclamación sintetiza el agradecimiento y aceptación del mensaje sagrado.
El liderazgo cristiano suele dar potestad mesiánica a determinados pastores que promueven sentencias bíblicas acreditadas a la voluntad del Creador, orientando a feligreses obedecer lo sentenciado según lo establece la deidad.
En materia política de la cultura genuflexa en los dominicanos, puede encontrarse esa reverencia delante de románticas afirmaciones hechas por el mandatario que sus bienaventurados funcionarios lo elevan al trono de mesías.
