Por Hilario Ramirez
Dónde nacen las preocupaciones para evitar ingesta de mariscos y pescado en meses sin [r ]?
La recomendación de no consumir pescado y marisco en meses sin «R» (mayo, junio, julio, agosto) proviene de una tradición antigua.
Que se basaba en la falta de refrigeración, aumenta la descomposición del producto fresco y el riesgo de marea roja, así como en vedas de pesca para permitir la reproducción de especies.
Si bien estas razones eran válidas antes, la tecnología moderna de conservación ha mitigado los riesgos de descomposición, pero aún existe la práctica de vedas para la sostenibilidad de los recursos marinos.
La preponderante prevención contra contagios de raras bacterias al consumir mariscos o pescados durante esos 4 meses, subyace en los dos aspectos siguientes.
Descomposición rápida:
En los meses de calor (verano), los productos del mar, al no tener refrigeración adecuada, se descomponían más rápido, aumentando el riesgo de intoxicación.
Marea roja:
En algunas épocas se incrementaban las «mareas rojas» (proliferación de algas), que podían contaminar los mariscos con toxinas.
En RD hay estadística a manera de obituario en hemerotecas de los corrompidos servicios sociales insustituibles como son agua potable energía eléctrica.
Principalmente las interrupciones del servicio eléctrico, promueve la sobre-producción de bacterias acuáticas en alimentos refrigerados pero con fases de interrumpido proceso de de frío.
Significa que sí es cierta esa antepasada teoría sobre los riesgos de comer esos alimentos marinos en el transcurso de esos meses, en República Dominicana.
