Por Hilario Ramirez
Mediante el lenguaje no verbal y aspectos del psicoanálisis, los políticos en el tren gubernamental delatan presiones de potencias extranjeras.
Confunden imposiciones a recibir antisociales de complejos crímenes cometidos en el exterior, con la regulación del mercado local donde ellos arrodillan a los productores y cierran las puertas digestivas de las familias hambrientas.
La percepción de una crisis lejana, no se debe combatir con literatura sarcástica inhumana.
Si el Estado Dominicano representado por miembros del CONEP, aceptó el atropello soberano con presos inhumanos, los dominicanos no deben seguir la corriente del acuerdo para auto perjudicarse en su condición humana.
El presidente Abinader rodeado de petulantes oportunistas, se creen que una piedra pintada de verde es lo mismo que el mango.
Madurando con entretenidas estrategias a milles de fortalecidos cerebros ya maduros a pesar del secuestro adquisitivo con precios millonarios sobre la canasta básica paralelo a la miseria humana por falta de esos rublos alimenticios.
