Por Hilario Ramírez
El memorable profesor Juan Bosch, quien fundó el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), cuya organización política le fuera cambiado el nombre para pasar a ser conocido como uno de los mayoritarios en su propia siglas PLD: solía manifestar su teoría sociológica «En política hay cosas que se ven, otras que toda persona no poseen la capacidad de ver, y son más relevantes que aquellas visibles»
La Educación Superior e IA titularon la Conferencia cuyo anfitrión Leonel Fernández en UASD Santiago y su Auditorio lleva el nombre del profesor Juan Bosch.
En ese escenario cual ambiente se describe llevado al plano símil sobre las aguas del mar, varias vivencias se hicieron sentir en lo conjugado entre el cefiro silencioso y las marejadas térmica del calor mezclado con inapreciable frialdad.
Tanto en aguas dulces como en las salobre marinas diversifica la convivencia sigilosa de especies con naturaleza diferentes en adaptarse a un estilo interactivo.
Unas se mantienen activas y dinámica con ansias de llamar la atención de los demás en la escenografía acuíferos.
Otras, simplemente optan por pasar desapercibido para evitar crear revuelo de conjeturas capaz de advertir a trepadores que tiran el anzuelo del oportunismo y arrastrarse con el nylon o nailon el favor de la apariencia inocua hacia el dueño de la escena.
Uno de los pescadores ante tantos pejes que nadaron sus aletas en procura de hacerse los graciosos con el saludo del pez León, lo fue el reconocido Hanlet Otañez.
No es extraño escuchar sobre un pescador su inadvertida presencia en las orillas de las aguas donde pretende lograr que muchos adeptos muerdan las carnadas de manipulación retórica, porrque mientras mayor quietud proporcional pezca, pero en derredor de su estatus dirigencial sucedió un fenómeno inusual en el trayecto de espera y luego consumación del acto didáctico, en la máxima figura representativa regional.
Una gran masa de público que a principio todo daba apariencia de tímida presencia, de manera permanente cada visitante era llamado antes de acercarse a la entrada del mar con oleaje de expectativas, tomara un bolígrafo 🖊 y sellara su identidad sobre el libro de registro.
A medida que los presentes diseminaban sus inquieta motriz en busca de asientos, se llevaban la sorpresa de encontrarlos identificados con reservado nombres.
De los cuales algunas de las personalidades mostraron un pequeño matiz de protagónico papel en ser visto de preferido ante los pies de su líder.
Sin embargo, como en todo tipo de conglomerado, en ese mar de pescadores, se notó muy extraño que siendo el personaje pescador de oportunidades política con mayor nivel de responsabilidad dirigencial en ese ambiente opositor de la Fuerza del Pueblo, Hanlet Otañez decidió ocultar su rostro detrás del asiento de una linda dama con pelaje bicolor entre base café y capa rubia y moda en su corte bajo lateral izquierdo con una capa mechones desde arriba haciendo arrecifes en su lateral derecho.
De repente una dama en consulta entre colegas preguntó a otra, dónde está el asiento reservado a Raul Martinez, la consultada llevó su mirada con disimulo hacia donde estuvieron Hanlet y su acompañante, pero en varios segundos ella dijo sígueme que buscaremos para él un asiento.
En esos últimos peldaños próximos a la falda del podium, cerca de Hanlet merodeaba el caminar del general puesto en retiro, José Miguel Soto Jiménez.
Hanlet permaneció oculto desde el amplio rato cuando todos inquietos notaban la tardanza en llegar del líder a quien lo anunciaron para las 5:00 pm y pasaba de las 600, cuando en la puerta que daba al patio colindantes con la urbanización detrás del Recinto Universitario, uno de los representantes del candidato desesperado intentaba abrir para supervisar el panorama, entonces el seguridad lo ayudó.
El fenómeno incrementaba la curiosidad de veedores al pasar la observación de una simple voluntad de ocultarse, a la extrañeza sucedida a partir del momento de presentación expresa por el anfitrión Leonel tras hacer mención de diputados-a de su organización allí presentes y otros ex legisladores más ex funcionarios como José Izquierdo y Ligia Amada Melo quien ese día celebraba su natalidad.
Como los llamados misterios resaltados en unos capítulos de la Biblia, siendo Hanlet Otañez, presidente de Fuerza del Pueblo en la provincia Santiago de Los Caballeros, nunca salió de la hileta de asientos que en una soterrada lectura entrelineas, se dio un tráfico de venenosa influencia para dejarlo en segundo plano del protocolo; en la primera fila el líder y los mencionados, mientras él desplazado detrás.
Y nunca fue mencionado por Fernández y sí, Demóstenes Martinez.
El periodista que evaluó el ambiente de todo el entorno del Recinto UASD desde la entrada con su fachada arquitectónica donde se aposta el seguridad entregando orientación con receptividad a los invitados montados en respectivos vehículos, hasta el convulsionado ambiente del escenario, pudo observar que Hanlet mostró una actitud distante pero humilde en el estado anímico, distinto a un acompañante que lucia ser su guardaespaldas de aspecto test canela, nervioso y desconfiado hasta de la silueta que formaba sombra por la opuesta reverberación de luz.
