Por Hilario Ramirez
El aire que respiramos: Nitrógeno, oxígeno y argón
El medioambiente como fuente de recursos naturales, contiene un engranaje de elementos fundamentales para la vida optimizada en la sociedad humana y en sentido general también de los animales.
La contaminación como indicador nocivo en la calidad de vida de toda biodiversidad, abarca desde la salud mental de la gente hasta el aparato respiratorio en animales y vegetación.
Cuando dentro del entorno humano se contamina el ambiente sónico mediante activación de aparatos electrónicos emitiendo ondas sonoras a través de salidas de sonidos a la imantada bocinas, se deteriora la salud emocional y buen funcionamiento de las vías respiratoria de personas, en su mayoría quienes padecen de condiciones de salud comprometida por cuadros cardiovascular que por consiguiente involucra a los pulmones.
De esa argumentación nacen los muy frecuente paros respiratorio; en dados episodios, nacen de un mal manejo emocional por personas que ante indiferencia de autoridades frente a denuncias por el irrespeto de antisociales con estridencias en exageradas bocinas, la impotencia les causa presión en el pecho donde recibe el impacto silente.
La incertidumbre ciudadana, es la invisible enemiga de las personas, la cual fue tendencia durante la pandemia COVID-19.
En esa fecha reciente, la gente aprendió por experiencia individual mediante uso de mascarillas, que el aire respirado en el proceso aspirar/expirar, además de los tres elementos mencionados, también interactuan dentro del aire: dióxido de carbono y neón.
En RD es habitual la expresión «se hacen los locos o desentendido»
La corrupción como concepto es incapaz de señalar a culpables condenables, como políticos que venden concesión de talas de árboles y por ende Ecocidio. De los cuales nacen una de las más elevada contaminación del aire, hallada en la quema indiscriminada de leñas y malezas seca.
De esa práctica la humareda causan infección respiratoria por exceso de monóxido de carbono. Cuyo elemento químico emitido además por el parque industrial y vehículos en todo el país.
Como si no fuera suficiente el abandono del desprecio manifestado al pueblo por quienes los gobiernan, su calidad de vida mental y cardíaca se les conjugan en una trama complicada, tras la sumatoria de los cigarrillo eléctricos llamados Vape.
Los distintos ingredientes vendidos para mantener en funcionamiento del vicio a vapeadores, contribuyen a la paulatina formación de edemas pulmonar, cuyo diagnóstico al momento de dar positivo recae en la religiosa esperanza y fe del milagro divino, debido a la gravedad del episodio en la vida de esos pulmones.
