Por: Marisela Gutiérrez
No escribo para agradar, escribo para que despierten
Si Data Crédito fue creado para registrar a todo aquel que debe, entonces, ¿por qué los gobiernos nunca aparecen ahí?
Cada vez que un nuevo gobierno toma el poder, lo primero que menciona es la deuda externa, esa que parece eterna y que, en lugar de disminuir, crece como maleza sin control.
Y mientras a un ciudadano se le bloquea un préstamo por deber 500 pesos de una factura, el Estado debe miles de millones y sigue operando sin restricciones.
¿Dónde está el equilibrio?
No hay consecuencias claras para quienes manejan mal los recursos públicos.
No hay una “alerta roja” para funcionarios que incumplen presupuestos o endeudan sin control.
Pero el ciudadano común sí debe cargar con su récord manchado por errores mucho menores.
La lógica dice que quien más debe, más comprometido debería estar con rendir cuentas.
Pero parece que las reglas del juego solo aplican para los de abajo.
Quizás ha llegado el momento de crear un “Data Crédito Gubernamental”,
donde cada gestión quede marcada por su responsabilidad financiera y moral.
Porque al final, el pueblo no merece cargar con deudas que nunca autorizó y mucho menos disfrutó.
