Por Hilario Ramirez
El juego de Billar 🎱 aporta al léxico cotidiano de RD, terminologÃa como, ‘de carambola’
Ante el deterioro social entre la niñez y adolescencia, el ocaso del sol es violado por el consumo de estupefacientes para desflorar a niñas y adolescentes, y en esas carambolas, caÃdas de espermatozoide, sus violadores tienen el tupé de considerarse padre.
Los manipuladores del granjeado oportunismo vÃa nómina electrónica en perjuicio del erario, se dedican al único oficio de vocinglerÃa en campaña mediática contra la dignidad de migrantes damas; adrede disimulan el rol de vigilar el ambiente en el que se mueven las Niñas Dominicana.
De forma indirecta venden a niñas y subsiguientes adolescentes mediante indiferencia transferida al cobro del presupuesto de la Nación, para cacarear maternidad extranjera.
La paternidad es más que engendrar en acto copulativo a una criatura.
Padre: es convertirse en veedor de cada niño y niña que buscan descargar su inocencia manifestada en ansiosa ganas de recreo, a fin de garantizarles que otros adultos carentes de conciencia, no dañen el espÃritu de inocencia en esos niños y más allá hasta sus adolescencia.
De carambola ha surtido efectos la improvisación gubernamental, porque su indiferencia con temas familiares, se enfocan en colocar sazonados pan y circo, con la finalidad de borrar la expectativa ciudadana a que se resuelvan nodales situaciones.
