Por José Armando Toribio
Santiago de los Caballeros-Si ustedes hubiesen continuado ejerciendo la comunicación con el mismo compromiso de antes, hoy ese grupo de influencers no estaría acaparando la opinión pública nacional en la República Dominicana, porque el espacio que hoy ocupan fue dejado por quienes durante años marcaron la agenda del debate público.
Los dominicanos creíamos que la comunicación que ustedes realizaban era para el bien común, para el desarrollo y para la estabilidad de la República Dominicana, sin embargo, con el paso del tiempo muchos entendieron que terminó respondiendo más a beneficios personales que al interés colectivo, por eso la comunicación atraviesa hoy la difícil situación que existe en la actualidad.
Ustedes eran considerados el ejemplo de la comunicación en esta sociedad, pero al retirarse de ese escenario los influencers ocuparon el espacio que dejaron, asumieron ese protagonismo y una gran parte del pueblo comenzó a creerles, aunque hoy ustedes no quieran aceptar esa realidad.
Fueron vistos como defensores de la sociedad, llevando una defensa constante de las problemáticas sociales, donde sus opiniones y declaraciones eran determinantes, especialmente durante los gobiernos encabezados por el PLD, cuando mantenían una presencia permanente en los medios de comunicación.
Sin embargo, abandonaron en gran medida la comunicación, la opinión pública y el seguimiento de la realidad social, cuando el PRM asumió el poder en el año 2020 comenzaron a desaparecer uno por uno de los medios de comunicación, y quienes permanecieron ofrecían declaraciones muy distintas a la realidad que, según muchos ciudadanos, estaba viviendo el país.
A partir de ese momento hemos visto cómo los influencers, a quienes ustedes hoy no desean ver ganar más espacio dentro de la sociedad, han ocupado gran parte del escenario comunicacional de la República Dominicana, haciendo eco y defendiendo muchas de las causas que anteriormente ustedes promovían en defensa de la sociedad.
Aunque muchos de ellos no poseen una amplia preparación académica, han mantenido una defensa firme y contundente de la realidad social que, según sus planteamientos, vive el país en la actualidad, especialmente frente a lo que consideran una mala gestión del presidente y del gobierno del PRM, convirtiéndose en voces que entienden representan a una parte importante de la población.
Sin Marcha Verde como factor de presión social, esos influencers, con menor formación académica pero con una presencia constante en las plataformas digitales, han asumido el papel de defender al pueblo dominicano frente a esta gestión de gobierno, ocupando el espacio que antes correspondía a reconocidos comunicadores.
Hoy algunos promueven la creación de una ley o modificaciones al Código Penal que, según diversos sectores, podrían utilizarse para limitar o silenciar a esos influencers, precisamente porque realizan el papel que ustedes desempeñaban cuando el PLD gobernaba, una realidad que ha transformado profundamente el escenario de la comunicación y de la opinión pública en la República Dominicana.
