Por Hilario Ramirez
En la cotidianidad individual se observa el aspecto ansioso en el aspiracional de hombres y mujeres que se trazan proyectos de vida con fines de crear bienestar en el entorno familiar, principalmente en el de sus hijos.
Esa individual búsqueda de prosperidad económica, al formarse la interacción productiva con carácter remunerado, se forman colectivos grupos que dinamisa la economía y en cada expectativa emocional de quien se haya propuesto alcanzar metas, se dibuja en el grano de mostaza cerebral de su bíblica fe, una especie de paraíso como fin último a lograr.
La incoherencia cognitiva se deja notar, cuando esos afanes productivos encadenados a un propósito de superación económica, se detienen en su caminar, para tararear estrofas tan insignificante como el peso de plumas distractoria.
Presuntas personas pensantes, pausar la trascendencia de su brillante calidad de vida para argumentar defensas en favor del derecho en preferencia sexual de homosexual, es colocarse en cuestionada intelectualidad.
Hay que ser ñame, para elegir teorizar sobre sentencia inclinada a hombres con plumas, habiendo tantos temas de políticas públicas que alteran el sendero de las individuales metas, ya que encierran su primacía ubicada en el manejo de la economía.
Uno de los temas importantes obviado por la opinión pública pensante, es el administrativo del gobierno PRM a través del Defensor del Pueblo, con cuestionadas partidas millonaria que se niega mostrar evidencia de transparente uso y tangible destino dado.
Lo que en nada te afecta, significa que debes ignorarlo, más aquellos elementos que distorsionan tu calidad de vida, muéstrate advertido y denúncialo ante las instancias que hagan cumplir leyes establecidas en la Constitución Dominicana.
«Muere de vejez, nunca por razones de actuar con estupidez».
