Quienes hoy critican y se incomodan por nuestros planteamientos sobre el cumplimiento de las normas y regulaciones aeronáuticas por parte del Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC) deben entender que nuestras denuncias tienen un propósito claro: exigir el cumplimiento de las disposiciones que garantizan la seguridad operacional.
Ante las irregularidades denunciadas, quienes cuestionan nuestras críticas tienen dos opciones: ofrecer respuestas claras y responsables o acudir a los tribunales si consideran que nuestros señalamientos carecen de fundamento.
Lo que no deben esperar es que ocurra otro accidente aéreo para reconocer las consecuencias de una posible falta de fiscalización por parte de las autoridades del IDAC. La seguridad aérea exige vigilancia, responsabilidad y cumplimiento de las regulaciones, no respuestas después de una tragedia.
