La medida de protesta busca presionar al Ministerio de Educación para que atienda el deterioro crítico de los planteles escolares de la zona, especialmente la Escuela Rafaela Jiminián, cuyos trabajos paralizados mantienen a más de 800 niños sin docencia.
Raquel del Villar, vocera de la organización, reiteró que la falta de infraestructura adecuada contraviene los informes oficiales y deja a la juventud en estado de vulnerabilidad.
Durante las 48 horas de paro se prevé la paralización del transporte, el comercio local y las actividades colectivas en la demarcación. La jornada de protesta cuenta con el respaldo anunciado de movimientos populares de Navarrete, San Francisco de Macorís, Salcedo y otras demarcaciones del Cibao.
