La ceremonia concluyó pasadas las 12.00 hora local (10.00 GMT), con la participación de miles de fieles que colmaron la plaza, cuya capacidad máxima es de 40.000 personas, y se extendieron por las zonas adyacentes, especialmente a lo largo de la Vía de la Conciliación, la gran avenida que conduce a la plaza vaticana.
Tras la ceremonia, se trasladará el ataúd a la basílica romana de Santa María La Mayor, donde el papa dispuso en su testamento que quería que se le enterrara.
El féretro se trasladará en un papamóvil adaptado especialmente para esta ceremonia, el mismo vehículo utilizado por Francisco durante uno de sus viajes apostólicos, que encabezará el cortejo fúnebre por las calles de Roma hasta su lugar de descanso final.
