Por Hilario Ramírez
«Ama y haz lo que quieras»
resume el pensamiento de San Agustín sobre el verdadero amor.
Sin embargo, esa expresión no debe utilizarse para justificar conductas contrarias a la responsabilidad o al cumplimiento de la ley.
Recientemente se viralizó el caso de un par de hermanos gemelos dominicanos que afirmaron haberse turnado para cumplir una condena de seis meses en la Penitenciaría Nacional de La Victoria.
Aprovechando su gran parecido físico, aseguraron que se alternaban cada mes, entrando y saliendo del recinto para evitar que uno solo cumpliera la totalidad de la pena.
En tono humorístico, uno de los hermanos explicó que esa decisión estuvo motivada por el profundo afecto y la lealtad que existe entre ambos.
En videos difundidos en redes sociales, relataron que esa supuesta estrategia se mantuvo durante varios meses sin despertar sospechas entre los controles de seguridad del penal.
Incluso, entre risas, uno de ellos comentó que se advertían mutuamente que, si alguno no regresaba para hacer el relevo, habría consecuencias.
La conocida frase «Ama y haz lo que quieras» proviene de las Homilías sobre la Primera Carta de San Juan, de San Agustín de Hipona.
El teólogo sostiene que, cuando el amor verdadero guía las acciones de una persona, estas estarán libres del egoísmo y orientadas hacia el bien.
Más allá del tono jocoso con que fue narrada la historia, el episodio pone en evidencia una preocupante debilidad del sistema penitenciario.
Si un hecho de esa naturaleza pudo sostenerse sin ser detectado, también revela los riesgos que enfrentan los procesos judiciales contra integrantes del crimen organizado cuando existen fallas en los mecanismos de control y supervisión.
La sociedad espera que el sistema carcelario garantice el cumplimiento efectivo de las condenas. Cualquier señal de negligencia o corrupción debilita la confianza ciudadana y abre espacio a la impunidad, especialmente cuando se denuncia que algunos internos de alta peligrosidad obtienen privilegios indebidos mediante sobornos para salir temporalmente de prisión y regresar antes del amanecer.
