Santo Domingo, RD,-El juez Reymundo Mejía, del Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, ratificó este lunes las medidas de coerción impuestas a los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, consistentes en una garantía económica de 50 millones de pesos para cada uno, impedimento de salida del país y presentación periódica los días 30 de cada mes.
Según la decisión, estas medidas resultan proporcionales y suficientes para garantizar la presencia de los imputados durante el desarrollo del proceso judicial por la tragedia que dejó 236 fallecidos y más de 100 heridos el 8 de abril de 2025.
Asimismo, el tribunal ratificó las órdenes de inmovilización y secuestro de bienes previamente dictadas sobre propiedades vinculadas a los imputados, como garantía del proceso.
La decisión forma parte de las disposiciones adoptadas dentro del expediente relacionado con el colapso del techo de la discoteca Jet Set.
EMBARGO E HIPOTECA JUDICIAL POR RD$500 MILLONES
Además, el juez acogió la solicitud de medidas conservatorias presentada en el expediente e impuso embargo conservatorio y retentivo, así como la inscripción de hipoteca judicial sobre bienes muebles, activos y valores de los imputados y de los terceros civilmente demandados, incluidas las entidades comerciales señaladas.
La medida fue fijada hasta la suma de 500 millones de pesos, equivalente al duplo de la suma principal reclamada, con el propósito de garantizar una eventual reparación de los daños y perjuicios que pudieran ser reconocidos durante el proceso judicial.
Los hermanos Espaillat enfrentan cargos por presuntas violaciones al artículo 319 del Código Penal Dominicano, que sanciona el homicidio involuntario por imprudencia, negligencia o inobservancia de reglamentos.
Sin embargo, abogados de varios querellantes sostienen que los hechos debieron ser tipificados como homicidio voluntario con dolo eventual (el juez los rechazó), al alegar que existía conocimiento previo del riesgo estructural y que no se tomaron medidas para evitar la tragedia.
Las pruebas presentadas por el Ministerio Público, sustentadas en testimonios y principalmente en un informe pericial, concluyen que la causa principal del derrumbe fue un patrón consistente de sobrecarga en la estructura.
Según el informe, esta situación se originó por la colocación de cuatro capas de finos de concreto con distintos espesores, que sumaron 37.5 centímetros, equivalentes a 14.7 pulgadas. A ello se agregaron equipos de aire acondicionado, tinacos, luminarias, plafones y el peso propio de las vigas postensadas.
Los peritos también identificaron la ausencia de una columna en el lado oeste de la estructura. De acuerdo con las observaciones realizadas, dicha columna habría sido demolida previamente.
Asimismo, el informe descartó que fenómenos naturales o movimientos sísmicos provocaran el colapso. Para ello citó el Repositorio de Boletines del Centro Nacional de Sismología correspondiente al 8 de abril de 2025, que no registró movimientos telúricos significativos cerca del edificio Jet Set Club antes de las 12:44 de la madrugada.
El peritaje también tomó en cuenta un reporte del Instituto Dominicano de Meteorología, el cual estableció que durante la noche del 7 de abril y la madrugada del 8 de abril de 2025 no se registraron vientos anormales ni acumulaciones de agua producto de lluvias en el Distrito Nacional.
De igual forma, precisó que la documentación remitida por el Departamento de Policía Científica de la Policía Nacional no evidenció la presencia de elementos explosivos.
Respecto al incendio ocurrido el 25 de julio de 2023 en el área de la planta eléctrica del edificio Jet Set Club, el informe señaló que la certificación emitida por el Cuerpo de Bomberos del Distrito Nacional no estableció que ese evento afectara el techo de la edificación.
Además, los peritos indicaron que durante la evaluación de la estructura y de los escombros no se observaron daños atribuibles a ese incendio.
