Por Hilario Ramirez
En el argot popular se escucha con frecuencia la frase distintiva «es mejor caer en gracias a ser gracioso. Situación privilegiada que experimentaba el alcalde de Santiago Ulises Rodríguez, en el año de pandemia COVID-19 cuando recibió el apoyo total del presidente Abinader.
En ese impotente sentimiento de la población dominicana desahogada en la tradición del refranero, también suele comprarse la ineptitud con «Cuando la partera es inepta culpa a la vagina».
El mediodía de este lunes a través del programa La verdad con Maxwell Reyes, la gobernadora Rosa Santos se pronunció en defensa del alcalde, usando la emisora de la provincia corazón, mientras el defendido desde que asumió la dirección de ese Ayuntamiento, viaja a Santo Domingo para llegar a los Santiagueros mediante uso de las ondas hertziana desde la capital.
Defender a un idiota que se traslada fuera de su jurisdicción a responder los reclamos de sus munícipes contribuyentes, es más idiota que la petulante actitud exhibida por el edil.
Rosa Santos sostuvo que la culpa de que los imbornales en su provincia Santiago estén tapados, es de las juntas de vecinos por descuidar su papel fundamental, el de ser veedores del comportamiento de los comunitarios respecto al ornato.
La gobernadora hizo una reflexión cargada de una verdad irrefutable «la gente con sus problemas resuelto han perdido la empatía de solidaridad con aquellos a su alrededor carentes de recursos, restando importancia a bb si se inunda o no las viviendas vulnerables».
El alcalde debe revisar su salud mental, por mostrar copypage de cosas que expresa el mandatario Luis Abinader, como la manifestada en Francia donde estuvo gestionando financiamiento del Monorriel de Santo Domingo, y antes que convencer a los beneficiarios ciudadanos, se hizo el gracioso en la capital de las luces, París.
Ulises Rodríguez queriendo hacer lo propio, se traslada a la capital dominicana a pagar publicidad a los capitaleños, a fin de que recien los a su ineptitud y convenzan a los abandonados Santiagueros.
