Por Hilario Ramírez
Más de dos años transcurrieron en el trajín académico para consumar graduar una carrera profesional en la Universidad UASD, y sólo bastaron unos minutos de curiosidad por libros de trascendencia temática al penetrar una mañana a la Biblioteca del Recinto Universitario Barranquita, para que el interés cognitivo descubriera a una autora, al igual que Noam Chomsky, abordando el síndrome silente que deteriora la calidad de vida de una población vulnerable: Manipulación, en la obra La espiral del Silencio (Elizabeth Neumann).
La opinión pública estabiliza e integra a la sociedad porque los conflictos se resuelven mediante espirales de silencio a favor de una opinión. Aseguraba la periodista y politóloga Neumann.
El ex presidente Leonel Fernández expresó una gran verdad acerca de la equivocada visión en la mayoría de personas acerca del concepto inteligencia.
El catedrático y tres veces presidente de la República Dominicana, explicó que más allá de mostrar habilidades en resolver cálculos o recordar a tiempo para conseguir un índice académico elevado, la inteligencia emocional es la más importante para resolver conflictos no programados ni deseados.
Sin saber que de manera inconsciente reprimia a sus estúpidos organizadores del evento.
En ese marco del razonamiento, quienes asesoran y venden al líder político una estadística de su tendencia en la popularidad del electorado, afectan su candidatura presidencial, con las pifias inapreciables.
Las emociones del cuerpo precisamente nacen del Sistema nervioso central y el cual requiere un tratamiento diligenciado por la conducta aprendida del cerebro que acumula conocimientos de sus experiencias para cuidar la salud del conjunto de órganos.
Un carro sin líquido de enfriamiento en su dispositivo nombrado radiador, altera las funciones del motor. Lo mismo ocurre cuando un hombre pone en ejercicios sus cuerdas vocales en aras de conquistar con retóricas palabras a una dama, al igual que a él, las glándulas salivales en ella,, irán secando hacia una nerviosa por deshidratada circulación sanguínea.
Hay que ser peor a «Pedro animal» para verle la cara de «Juan bobo» a todo un público, obligados a permanecer 4 horas escuchando una tira de temas; por muy interesantes que fueren, unas emociones alteradas por falta de lubricar en las vías gástrica, se pierde el hilo de la lectura comprensiva a través del oído.
Desde terminada la charla ponencial del Dr. Fernández e inició la musicalizada guitarra del duo novidente, el público abandonaba el escenario, porque hasta el diablo acostumbrado al fuego, si no ve al cristiano rociar agua bendita, perderá su interés en escuchar.
Qué curioso es el mundo de las ideas !
El presidente de Fuerza del Pueblo trató la IA como complemento de la dualidad temática, pues ella a través de la Web nos dice lo siguiente sobre los riesgos que puede sufrir un auditorio y en este contexto, principalmente las mujeres quienes tienden a invertir en estética sobre su epidermis.
«En un auditorio, sin ingerir líquidos y concentrándose en una pantalla, se pueden afectar varios órganos, principalmente por deshidratación. Los órganos más afectados serían: el cerebro, los riñones y la piel».
Unos labios cenizos, aterran a quien lo observa, pero para quien los lleva es una promesa de desmayo.
