Por Hilario Ramirez
El proceso educativo es perseguido por la familia al enviar a sus hijos a estudiar allí por una formación profesional y la naturaleza Sistemática del entramado corrupto, desvía el camino diseñado por esos padres que anhelan lo mejor para sus críos.
Las famosas excursiones orquestada por autoridades de los centros escolares, forman parte de la sigilosa corrupción, adornada de marketing distractorio para esfumarse con ganancias jugosas sin ser descubierto su plan.
Las excursiones escolares en nada suman a la formación académica de niños y adolescentes, simplemente es un medio permitido por cada gestión de gobierno a los docentes, a manera de darles oportunidad de cosechar donde no sembraron.
Las excursiones al igual que la corrupción infiltrada en los centros escolares, poseen un virus más invisible que el de la iinfluenza.
El tipificado terminó jurídico «Delito», solamente llama al interés del poder judicial y legislativo, siempre inclinado hacia el castigo de todas personas sin apellidos sonoros.
El Colegio Davinci (Da Vinchi), tras emitir en su sonido semántico la idea de un apellido de origen italiano, a los fiscalizadores del Ministerio Público, no se le ocurre pensar en culparlos por la muerte de una adolescente en una villa ubicada en Gurabo de la provincia Santiago.
A pesar de que ya hubo una posición del Ministerio de Educación en la Regional Santiago respecto al sospechoso caso de muerte, declaró en la persona de Pedro Pablo: Colegio Leonardo Da vinci violó el protocolo con esa excursión, todavía los familiares son despreciados en darle respuesta de las causas y causante de la muerte de la jovencita extranjera, hija única que de manera extraña fue reportada sin vida.
El programa educativo de República Dominicana, es una vía en reconstrucción, con tantos baches que lacera la razón juiciosa de los ciudadanos, debido a la incertidumbre que su trayecto genera, en vez de luces a sus pensamientos.
La corrupción política permeada en los centros educativos, forma parte de la sombra encargada de hacer más descerebrados a los alumnos, porque para los docentes y dueños de colegios, lo que importa es dinero.
Las excursiones salidas desde escuelas, colegios y universidades, al sacar a los educandos de su Hábitat formativa a lugares de elevados riesgos, el premio al que exponen a cientos de niños y adolescentes, es la posibilidad de muerte.
