Por: Marisela Gutiérrez
No escribo para agradar, escribo para que despierten
Decir «Feliz Año Nuevo» a un pueblo va más allá de una frase de cortesía. Es un deseo colectivo de esperanza, renovación y mejores días.
Para un pueblo, especialmente uno que enfrenta desafíos sociales, económicos o políticos, «Feliz Año Nuevo» significa:
– *Una pausa emocional* para dejar atrás lo negativo del año anterior.
– *Un anhelo de cambio*, progreso, justicia y paz.
– *Una expresión de unidad*, recordando que todos comparten el mismo destino nacional.
– *Una oración implícita*, para que las cosas realmente mejoren.
No es solo una frase; es un llamado a *renovar la fe, el compromiso y la esperanza* en que se puede construir una sociedad mejor.
